Título: Donde no mueran las flores- Autor: Maeva Nieto
- Editorial: Fandom Books
- Número de páginas:240
- Goodreads ⭐⭐⭐
Valencia, 1977. Alma puede matar con un solo susurro. Es una maga negra, aunque las calles de Salinas susurran otra cosa a su paso: «bruja». Para Silvestre, de sangre y magia verde, la vida es mucho más fácil. O eso cree Alma, aunque en realidad, hace mucho que se retiraron la palabra. Y sí, Silvestre ha regresado al pueblo después de años estudiando en París, pero las circunstancias no podrían haber sido peores. Si por ellos fuera, sus caminos no volverían a cruzarse. Sin embargo, cuando se ven obligados a colaborar para demostrar que merecen el puesto de mago municipal, protegiendo a sus vecinos de peligros naturales y sobrenaturales, Alma y Silvestre descubrirán que los dos albergan sombras que ninguno de ellos sospechaba, y que los sentimientos que creían olvidados no están tan extintos como desearían.
Comencé la lectura de Donde no mueran las flores atraída por la sinopsis y la recomendación de Jorge Iván Ariz. Es cierto que el hecho de que tuviese romance y fuese catalogada como juvenil me echaba un poco hacia atrás, pero, habiéndolo terminado ya, he de decir que me alegro de haberme animado, pues ha sido una lectura entretenida y que se devora en un suspiro.
La historia sigue a dos personajes, Alma Olivenza y Silvestre Loredo, pertenecientes a dos familias de magos de Salinas, que poseen magias muy diferentes. Mientras que Alma es capaz de arrebatar la vida y controlar las sombras, Silvestre posee magia curadora. Esto ha hecho que durante generaciones la familia de Alma sea temida, o calificada como "brujas" por sus habilidades, mientras que la familia de Silvestre se tenía en buena consideración, llegando a ser su madre la maga oficial de Salinas. Este sistema de magia va asociado al tipo de sangre que posee cada persona, lo que me ha parecido realmente original e interesante. De hecho, me hubiese gustado ahondar más en este mundo y conocer más entresijos de tipos de magia y la burocracia mágica que Maeva Nieto menciona en algunas ocasiones, pero que no explora en detalle. Creo que el universo que plantea tiene potencial suficiente para profundizar mucho más en sus implicaciones sociales y políticas, especialmente en cómo determinadas habilidades mágicas condicionan la percepción que la sociedad tiene de quienes las poseen.
La trama en sí misma es bastante sencilla, y la narración de la autora hace que el lector siga la historia sin problemas y que avance de forma ágil por sus páginas. Tiene unos personajes muy bien construidos, con un pasado muy marcado y una psicología que se explora a lo largo de la novela con bastante detalle. Además, me ha gustado cómo la autora utiliza las diferencias entre ambas familias para hablar de los prejuicios, del peso de la tradición y de cómo, muchas veces, las personas terminan cargando con etiquetas que otros les han impuesto mucho antes de que tengan oportunidad de definirse por sí mismas.
Peri, si esta planta muere, que sería una pena, te regalaré otra. Y luego otra. Las que hagan falta hasta que encontremos una que sea tan tozuda como tú. Esa sobrevivirá a cualquier magia.
”Personalmente creo que uno de los puntos fuertes de la obra es, precisamente, ese hincapié que ha hecho Maeva en la salud mental, en sobrellevar el duelo, las expectativas ajenas y nuestra propia crítica constante hacia quiénes somos y qué queremos de la vida. Son cuestiones que atraviesan toda la novela y que, en mi opinión, están tratadas con sensibilidad. La fantasía no actúa únicamente como un elemento decorativo, sino que sirve para reforzar muchos de estos conflictos emocionales. En este sentido, la magia no funciona únicamente como una herramienta para construir el mundo, sino también como una prolongación de los conflictos internos de los personajes. Las habilidades que poseen, así como la percepción que los demás tienen de ellas, terminan condicionando la forma en que se relacionan consigo mismos y con quienes les rodean. Las capacidades de Alma, tan vinculadas a la muerte y a la pérdida, dialogan constantemente con los temas que la obra quiere explorar y aportan una dimensión simbólica que me ha parecido especialmente interesante.
Quizá lo que menos me ha encajado ha sido la decisión final de Alma. Me hubiese gustado que se explorasen más sus motivaciones antes de darnos la acción en sí misma, pues creo que habría ayudado a comprender mejor su evolución emocional y a que el desenlace tuviese un mayor impacto. Aun así, tampoco es un elemento discordante dentro de la propia historia ni empaña el recorrido del personaje a lo largo de la novela.
Como se puede adivinar en la sinopsis, en esta novela hay romance. Muchos sabéis que, como lectora, no soy muy fan de las historias románticas, ni siquiera cuando estas se remarcan en una historia de fantasía, pero en este caso no me ha disgustado. Es una relación que está latente continuamente sin ser el motor de la propia historia y, aunque me han faltado escenas entre ellos y genuinamente me hubiese gustado más otro final porque considero que Alma es un personaje con el suficiente carácter como para haber tomado otro tipo de decisiones, lo he disfrutado. Además, agradezco que la relación contribuya al desarrollo de los personajes y a la exploración de sus conflictos personales en lugar de desplazar otros aspectos de la trama.
En general es una historia juvenil, con una pluma muy ágil y amena en la que se explora, ayudada de un entorno de fantasía y magia, las relaciones afectivas, de amistad y familiares, así como la salud mental de los personajes y las decisiones vitales que tomamos en la juventud. Quizá me habría gustado que profundizase más en algunos aspectos de su mundo y en determinados momentos clave de la trama, pero aun así me ha parecido una lectura muy disfrutable, con personajes memorables y con reflexiones interesantes sobre la identidad, la pérdida y la forma en que aprendemos a convivir con aquello que no podemos cambiar.







